VALOR DEL MES; COMPAÑERISMO

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Educar a nuestros hijos para que aprendan a dar valor a algunas conductas y comportamientos les ayudará a convivir de mejor manera y a sentirse bien en el ambiente en que se encuentren.

Los cuentos infantiles son una buena manera de inculcar a nuestros hijos estos valores. Los cuentos cortos para leer a los niños con valores como la amistad, la comprensión, la tolerancia, la paciencia, la solidaridad y el respeto, son esenciales para un sano desarrollo de los niños.

Un niño que conoce el límite del otro, podrá vivir una vida sana y saludable, sea en su entorno familiar o escolar. Un niño que sabe respetar a los demás, será más fácilmente respetado, y así con todo.

Los valores son las reglas de conducta y actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con aquello que consideramos correcto. Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos. Con la ayuda de sus padres, educadores, y de los que conviven con ellos, aprenderán lo que está bien y lo que está mal decir, hacer, actuar, vivir.

 

Cuento: ¿ A qué sabe la luna ?

Este mágico cuento nos habla de cooperación, compañerismoy sueños compartidos, y tiene una clara moraleja: unidos podemos conseguir los sueños más difíciles, incluso cumplir aquellos deseos que a primera vista parecen inalcanzables.

Como recurso literario, el autor utiliza la repetición constante de la misma frase, lo que provoca en los niños que anticipen lo que va a ocurrir, algo que sin duda les encanta y les engancha a la historia.  La luna burlona, además, aporta una pizca de humor.

Hacía mucho tiempo que los animales deseaban averiguar a qué sabía la luna. ¿Sería dulce o salada? Tan solo querían probar un pedacito. Por las noches, miraban ansiosos hacia el cielo. Se estiraban e intentaban cogerla, alargando el cuello, las piernas y los brazos. ¿Quién no soñó alguna vez con darle un mordisco a la luna? Este fue precisamente el deseo de los animales de este cuento. Tan solo querían probar un pedacito pero, por más que se estiraban, no eran capaces de tocarla. Entonces, la tortuga tuvo una genial idea: ”Si te subes a mi espalda, tal vez lleguemos a la luna”, le dijo al elefante, y así sucesivamente a todos los animales que aparecen en el cuento”.

 

ENGLISH TALE

The animals had long wanted to find out what the moon tasted like. The would look up at the sky wistfully, stretching out as far as they could, but none of them could reach it.

 

One day the tortoise decided to climb the tallest mountain, determined to reach the moon. Up there, the moon was indeed closer, but still a little too far to reach. So the tortoise called the elephant, who climbed up on top of the tortoise to see whether they could touch it. The moon took it as a game and decided to move away a little, and the elephant could not reach either. So they started calling all the other animals, one by one, until forming an unlikely tower with the tortoise at the base, followed by the elephant, the giraffe, the zebra, the lion, the fox, the monkey… and each time the moon saw another animal arrive, it moved away just a little bit more to stop them from reaching.

 

Finally, the monkey, who was so close he could smell the moon, called the mouse. When the moon saw the mouse she said to herself ‘Such a small animal will never reach me’. And she stayed where she was. So the mouse climbed up the tower of animals and -at last!- managed to tear off a small piece of the moon. It then passed down a piece of the moon to each of the other animals below. And what did it taste of? It tasted of what each of them liked best. After their formidable feat, the animals huddled together and went to sleep.

 

 

The fable ends with a fish looking at the moon in the water, flip-turning our perspective in the form more of an epilogue than a moral.

 

 

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